Como todo jugo de frutas, debe obtenerse cuando las mismas se hallan en su estado justo de madurez, bien limpias, sin hojas (que le dan sabor amargo a los aceites) y después de lavadas, se las debe moler con prontitud.- Hay que amasar la pasta obtenida (la aceituna se muele con carozo incluido), durante 40 a 45 minutos, entibiándola, cuidando de que no se pase de la temperatura del cuerpo humano, ya que de no ser así, se evaporan elementos esenciales y volátiles que hacen al aroma y sabor del aceite.-(Hoy se ha comprobado que esas esencias volátiles son elementos conservantes de los aceites).-
Obtenida la pasta, se prensa prontamente, acondicionándolas en capachos (que son discos de alambre tejido de forma circular), obteniéndose los siguiente.-(Damos proporción de 1 kilogramo de aceituna molida): 650 gramos de liquido y 350 gramos de residuo sólido ú orujo.- Los 650 gramos de líquido, se someten a un proceso de decantación, donde el aceite se separa por diferente densidad del agua(o alpechín), en una proporción de 150 gramos de aceite y 500 gramos de agua.-
El aceite así obtenido, se trasvasa a tanques con fondo cónico, en los cuales se va decantando de cualquier elemento sólido que tuviera en suspensión, unos 30 días, de acuerdo a la temperatura ambiente.- Recordar que esta tarea se realiza en los meses de abril-mayo-junio, es decir en el otoño e invierno del hemisferio sur.-
Decantado que fuere, se lo filtra, ocupando filtros a placas, ocupando tierra filtrante (diatomite o similar).- A partir de allí, está en condiciones de ser fraccionado, envasado y consumido.-
De acuerdo a la acidez en ácido oleico los aceites pueden ser Extra Vírgenes (acidez menor de 1%), o Virgen Fino (acidez entre 1% y 1.50%.-) Nosotros preferimos por razones de bouquet, aroma y color, los Vírgenes Finos, que son aceites más maduros que los Extra, ya que pensamos que cuando la Naturaleza o Dios, le dio este Don al hombre, fue para que no sólo se alimente, sino también para proporcionarle solaz a sus sentidos.-
Un buen aceite de Oliva, se puede conservar más de 5 años, sin alterarse, siempre que haya sido guardado a la sombra (la luz lo oxida) y alejado de las fuentes de calor.-